martes, 31 de agosto de 2010

Ya es un nene grande, tiene que aprender...

Toca el interruptor, y asi como la luz se desintegra, su peor miedo se materializa... tan propio como desconocido.
Con la memoria de quien conoce un lugar como para atravesarlo a oscuras, corre a su cama en busca de seguridad, escapando al terror que esa oscuridad le provoca en soledad, sin notar que hay cosas fuera de su sitio que lo hacen tropezar.
Desarma la cama rápidamente y ahora debe enfrentar el frío de las sábanas... hielo que se clava en los huesos. Intenta permanecer inmovil, pero no puede evitar temblar.

(...) (...)

Escucha ruidos y ve sombras en la penumbra y, asustado como nunca antes, se apresura a encender el velador y alejar los miedos.
El fulgor inicial lastima sus retinas, que mareadas, tiran la toalla y bajan la persiana de los párpados.
Ahora lo envuelve una oscuridad roja... es más cómoda que la anterior... pero sabe que no será posible conservarla si pretende crecer y aprender a ser un hombrecito.

Otra vez el interruptor, todo vuelve a ser negro y los ojos a abrirse.
Puede sentir sus pupilas dilatarse en busca del mas minimo haz de luz
Todavía siente frío, pero se acostumbró a él.

De reojo, mira la puerta entreabierta del armario... esconde la cara bajo las sabanas, lleva las rodillas al pecho y las abraza mientras la primera lágrima toca el colchón
El corazón golpea fuerte, los dientes apretados piden alivio, pero la cabeza no afloja. Sabe que hay algo ahi adentro que espera.
Tal vez sobreviva esta noche, para enfrentarlo cuando la luz del día se haga presente.

Y se duerme.
Temblando. Escuchando ruidos, viendo sombras. Con el colchon mojado...
Ojos abiertos. Pupilas dilatadas. Inmovil.
 
Para siempre.




"It's Just The Beasts Under Your Bed, In Your Closet, In Your Head"

No hay comentarios:

Publicar un comentario