miércoles, 2 de marzo de 2011

Aprendes

Después de un tiempo aprendes la diferencia,
la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.
Aprendes que el amor no significa acostarse,
y la compañía no siempre significa seguridad.
Y uno empieza a aprender que los besos no son contratos,
y que los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente.
Con la gracia de una mujer, y no con el dolor de un niño.

Aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
debido a que el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes,
y los futuros tienen una forma de caerse en pleno vuelo.
Después de un tiempo uno aprende,
que hasta el sol quema si te expones demasiado a él.
Y a saber que no importa lo mucho que te importe,
a algunas personas simplemente no les importa en absoluto.
Y aceptas que no importa cuán buena sea una persona,
ella te hará daño de vez en cuando.
Y que necesitas perdonarla por eso.

Aprendes que hablar puede aliviar el dolor emocional.
Descubres que toma varios años para construir una relación basada en la confianza,
y sólo unos segundos para destruirla.
Y que se puede hacer algo en un instante,
y arrepentirte por el resto de su vida.

Se aprende que la amistad verdadera,
sigue creciendo incluso a kilómetros de distancia.
Y que lo que importa no es lo que tienes en tu vida,
sino a quién tienes en tu vida.
Y que los buenos amigos son la familia que se nos permite elegir.
Aprendes que no tenemos que cambiar nuestros amigos,
Si entendemos que los amigos también pueden cambiar.
Te das cuenta de que eres tu mejor amigo,
Y que se pueden hacer muchas cosas, o nada, y aun asi tener buenos momentos juntos.
Descubres que las personas que más te importan en la vida,
Se van van de ella muy rápido
Así que siempre debemos dejarlos ir con hermosas palabras,
Puede ser la última vez que los vemos.

Se aprende que la circunstancias y
el medio ambiente tienen influencia sobre nosotros,
pero solo nosotros somos responsables de nuestros actos.
Comienzas a aprender que no debes compararte con otros,
pero si con lo mejor que puedes ser.
Descubres que lleva mucho tiempo llegar a ser la persona que quieres ser,
y que el tiempo es corto.

Aprendes que no importa donde has llegado, sino a dónde vas.
Y aun si no lo sabes, cualquier lugar sirve
Aprendes que si no controlas tus actos, ellos te controlarán.
Y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad,
porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación:
Siempre existen dos lados.
Aprendes que los héroes son los que hicieron lo que era necesario,
enfrentando las consecuencias.
Aprendes que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubres que a veces, la persona que más esperas que te patee cuando caigas,
es una de las pocas que te ayudará a ponerte de pie.
Aprendes que la madurez tiene más que ver con los tipos de experiencias que tienes
y lo que has aprendido de ellas, que de cuántos cumpleaños hayas celebrado.

Aprendes que hay más de tus padres en ti de lo que pensabas.
Que nunca debemos decirle a un niño que los sueños son tontos.
Muy pocas cosas son tan humillantes,y sería una tragedia si creyera en eso.
Aprendes que cuando estás enojado, tienes el derecho a estarlo,
Pero no te da el derecho a ser cruel.

Descubres que sólo porque alguien no te quiere
del modo que te gustaría que lo haga,
esto no significa que esa persona no te quiere al máximo de su capacidad.
Ya que hay personas que nos aman, pero no saben demostrar o vivir eso.

Aprendes que a veces no es suficiente ser perdonado.
A veces tienes que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprendes que con la misma dureza que juzgas,
algún día, serás condenado.

Aprendes que no importa en cuántos pedazos tu corazón se ha roto,
el mundo no se detiene para que lo arregles.
Se aprende que el tiempo no es algo que se puede volver atrás.
Por lo tanto, debes plantar tu propio jardín y decorar tu propia alma,
en lugar de esperar a que alguien te traiga flores.


Y uno aprende que realmente puede aguantar.
Que uno realmente es fuerte.
Y puedes ir más lejos de lo que pensaste que podías.
Y que la vida realmente tiene un valor.
Y que tienes un valor dentro de la vida.
Y que nuestros dones son traidores,
y nos hacen perder
el bien que podríamos conquistar,
si no fuera por el miedo de intentarlo.




W. Shakespeare

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